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	<title>Comments on: Crítica &#8220;Teresa, el cuerpo de cristo&#8221;</title>
	<link>http://blog.cine.com/criticas/2007/03/12/critica-teresa-el-cuerpo-de-cristo/</link>
	<description>Just another Blog.cine.com weblog</description>
	<pubDate>Mon, 01 Dec 2008 18:10:21 +0000</pubDate>
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	<item>
		<title>by: leopoldo de quevedo y monroy</title>
		<link>http://blog.cine.com/criticas/2007/03/12/critica-teresa-el-cuerpo-de-cristo/#comment-25595</link>
		<pubDate>Sat, 31 May 2008 19:45:44 +0000</pubDate>
		<guid>http://blog.cine.com/criticas/2007/03/12/critica-teresa-el-cuerpo-de-cristo/#comment-25595</guid>
					<description>TERESA RECARGADA

 

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
leoquevedom@hotmail.com
Colombiano

Mi primer encuentro con Teresa data ya de años ha. Oí su voz y sus deseos de labios de mi profesor de literatura castellana en el seminario claretiano de Bosa, junto a Bogotá. La ví sentada en la silla de su convento dictándole a su pluma de ganso unos versos desesperados. Como cualquier escritor en trance. Como yo, cuando me concentro en el tema que me cautiva y me compele a estrujar mis dedos contra el teclado para que broten imágenes, anécdotas y esperpentos. Con el salvamento de que ella era monja ya y yo hace mucho soy un excura y para más, autoexcomulgado.

Para escribir hay que ponerse en trance. Apretar bien la inteligencia entre los dos dedos y coger del cuello a cada tecla para hacerla gurgitar palabras y echar por su boca salivazos o dulzarronerías. Los ojos casi se desorbitan y el cuerpo se pone tenso, la lengua se marchita y sólo el aire alimenta la respiración que hincha los pulmones y aguza las neuronas. El escritor en ese momento culmen pareciera que no es de este mundo. Se arroba entre las líneas de su escrito y se olvida que es terreno. No hace falta la comida, ni los hijos ni la esposa. En ese instante la creación que brota como un genio de una botella, es carne y sangre, hálito y vida, porque está naciendo al mundo una criatura nueva.

Me fui enfundado en la bufanda y la ilusión - y abrazado a la cintura de mi amada -  por 
entre el frío y la neblina de las calles bogotanas, a ver la película dirigida por Ligorna, yLoriga y  publicitada por la belleza de la diva que encarna a la De Ahumada. Ella, en verdad, era una mujer descomunal. Se salía de todo libreto en su época. Dio guerra a la Inquisición y se desabrochó la correa de sus hábitos para fustigar la hipocresía y gazmoñería de su tiempo. Se alió con gente adinerada, a diferencia del de Asís, y fundó muchos conventos para que las voces femeninas se oyeran como sirenas desde afuera y cantaran a Vitoria y  Palestrina.

Todavía no había aparecido la psicología ni circulaban los tratados de hipnosis ni se hablaba de regresión o psicoanálisis. Pero ella sí era intuitiva, trabajadora, ejecutiva y manejaba el don de mando como la pluma y los versos a fuego y sangre. De seguro la obligaron a ayunar y poner entre sus carnes el cilicio y a rezar multitud de cánones en fila. Eso duele y da placer. Eso no es tan cruel como podría pensar alguien que no lo ha experimentado. De seguro que alguna vez se desmayó en pleno rosario o sufrió alguna caída y quedó petrificada o quizás tenía propensión a la catalepsia. Pero las malas lenguas exageraron y la hicieron levitar por encima de sus cabezas. LY le clavaron en sus manos y sus pies los mismos clavos del judío crucificado y le abrieron una herida en el seno del que jamás nadie bebió la lechea amada.
 .
Sin duda Teresa, la arriesgada, la rebelde, la adelantada, rezó, polemizó, se enfrentó con las mentes cerradas, mostró sus dientes y arrasó convenciones centenarias. Sin duda que, como era humana, cometió graves errores y tramó algunas fantasías. Pero, de ahí a presentarla como una virgen loca, exasperada, capaz de besar y abrazarse con un cuerpo de un imaginario Cristo cargado de gusanos, hay mucho trecho.   

El cine es creación y, como todo arte, tiene ficción. Pero aún el artista, cuando echa mano de la ficción debe hacerla creíble. ¿Qué buscaba el director en esta cinta: sacar del anonimato las presuntas aberraciones de una santa, hacer apología de sus amigos jesuitas, despertar el morbo en los asistentes de la sala con los alaridos y el cuerpo de Paz Vega o hacer –hoy-, una película distinta, a tono con la desacralización de los mitos y consejas? 
06-05-08     3.:10 p.m.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>TERESA RECARGADA</p>
<p>Por Leopoldo de Quevedo y Monroy<br />
<a href="mailto:leoquevedom@hotmail.com">leoquevedom@hotmail.com</a><br />
Colombiano</p>
<p>Mi primer encuentro con Teresa data ya de años ha. Oí su voz y sus deseos de labios de mi profesor de literatura castellana en el seminario claretiano de Bosa, junto a Bogotá. La ví sentada en la silla de su convento dictándole a su pluma de ganso unos versos desesperados. Como cualquier escritor en trance. Como yo, cuando me concentro en el tema que me cautiva y me compele a estrujar mis dedos contra el teclado para que broten imágenes, anécdotas y esperpentos. Con el salvamento de que ella era monja ya y yo hace mucho soy un excura y para más, autoexcomulgado.</p>
<p>Para escribir hay que ponerse en trance. Apretar bien la inteligencia entre los dos dedos y coger del cuello a cada tecla para hacerla gurgitar palabras y echar por su boca salivazos o dulzarronerías. Los ojos casi se desorbitan y el cuerpo se pone tenso, la lengua se marchita y sólo el aire alimenta la respiración que hincha los pulmones y aguza las neuronas. El escritor en ese momento culmen pareciera que no es de este mundo. Se arroba entre las líneas de su escrito y se olvida que es terreno. No hace falta la comida, ni los hijos ni la esposa. En ese instante la creación que brota como un genio de una botella, es carne y sangre, hálito y vida, porque está naciendo al mundo una criatura nueva.</p>
<p>Me fui enfundado en la bufanda y la ilusión - y abrazado a la cintura de mi amada -  por<br />
entre el frío y la neblina de las calles bogotanas, a ver la película dirigida por Ligorna, yLoriga y  publicitada por la belleza de la diva que encarna a la De Ahumada. Ella, en verdad, era una mujer descomunal. Se salía de todo libreto en su época. Dio guerra a la Inquisición y se desabrochó la correa de sus hábitos para fustigar la hipocresía y gazmoñería de su tiempo. Se alió con gente adinerada, a diferencia del de Asís, y fundó muchos conventos para que las voces femeninas se oyeran como sirenas desde afuera y cantaran a Vitoria y  Palestrina.</p>
<p>Todavía no había aparecido la psicología ni circulaban los tratados de hipnosis ni se hablaba de regresión o psicoanálisis. Pero ella sí era intuitiva, trabajadora, ejecutiva y manejaba el don de mando como la pluma y los versos a fuego y sangre. De seguro la obligaron a ayunar y poner entre sus carnes el cilicio y a rezar multitud de cánones en fila. Eso duele y da placer. Eso no es tan cruel como podría pensar alguien que no lo ha experimentado. De seguro que alguna vez se desmayó en pleno rosario o sufrió alguna caída y quedó petrificada o quizás tenía propensión a la catalepsia. Pero las malas lenguas exageraron y la hicieron levitar por encima de sus cabezas. LY le clavaron en sus manos y sus pies los mismos clavos del judío crucificado y le abrieron una herida en el seno del que jamás nadie bebió la lechea amada.<br />
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Sin duda Teresa, la arriesgada, la rebelde, la adelantada, rezó, polemizó, se enfrentó con las mentes cerradas, mostró sus dientes y arrasó convenciones centenarias. Sin duda que, como era humana, cometió graves errores y tramó algunas fantasías. Pero, de ahí a presentarla como una virgen loca, exasperada, capaz de besar y abrazarse con un cuerpo de un imaginario Cristo cargado de gusanos, hay mucho trecho.   </p>
<p>El cine es creación y, como todo arte, tiene ficción. Pero aún el artista, cuando echa mano de la ficción debe hacerla creíble. ¿Qué buscaba el director en esta cinta: sacar del anonimato las presuntas aberraciones de una santa, hacer apología de sus amigos jesuitas, despertar el morbo en los asistentes de la sala con los alaridos y el cuerpo de Paz Vega o hacer –hoy-, una película distinta, a tono con la desacralización de los mitos y consejas?<br />
06-05-08     3.:10 p.m.
</p>
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		<title>by: Juan Carlos Soler</title>
		<link>http://blog.cine.com/criticas/2007/03/12/critica-teresa-el-cuerpo-de-cristo/#comment-19638</link>
		<pubDate>Tue, 25 Mar 2008 16:20:12 +0000</pubDate>
		<guid>http://blog.cine.com/criticas/2007/03/12/critica-teresa-el-cuerpo-de-cristo/#comment-19638</guid>
					<description>Muchos quedamos impresionados con las imágenes de quien caracterizó a nuestro Señor Jesucristo y, de hecho, yo he entrado a este sitio buscándolo, pero nada! Sólo Teresa (majestuosa y bella) pero queremos imágenes de Gregorio y saber algo más de él también.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Muchos quedamos impresionados con las imágenes de quien caracterizó a nuestro Señor Jesucristo y, de hecho, yo he entrado a este sitio buscándolo, pero nada! Sólo Teresa (majestuosa y bella) pero queremos imágenes de Gregorio y saber algo más de él también.
</p>
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