Critica “La Dalia Negra”
Cine.com en los cines Verdi para el pase de prensa de La Dalia Negra.
Se estrenó en los cines españoles el 20 de Octubre

SINOPSIS
Brian De Palma, conocido por clásicos del cine negro como Los intocables de Elliot Ness, El precio del poder y Atrapado por su pasado, y por thrillers como Carrie, Vestida para matar e Impacto, dirige esta adaptación de la conocida novela negra de James Ellroy (autor de L.A. Confidential).
La dalia negra teje una historia de obsesión, amor, corrupción, avaricia y depravación alrededor de la verdadera historia del brutal asesinato de una actriz novata que conmocionó y fascinó a Estados Unidos en 1947 y que aún permanece sin resolver.
Dos detectives ex boxeadores – Lee Blanchard (Aaron Eckhart) y Bucky Bleichert (Josh Hartnett) – son los encargados de investigar la muerte de la ambiciosa Betty Ann Short (Mia Kirshner), actriz de películas de serie B conocida como “La Dalia Negra”, en un ataque tan espeluznante que se prohibió la publicación de las imágenes del asesinato.
Mientras la creciente preocupación de Blanchard por la investigación pone en peligro su relación con Kay (Scarlett Johansson), su compañero Bleichert se siente atraído por la enigmática Madeleine Linscott (Hilary Swank, dos veces ganadora del Oscar), perteneciente a una de las familias más destacadas de la ciudad que por casualidad tiene un vínculo sospechoso –y parecido– con la víctima.
El crimen verdadero y la leyenda urbana se encuentran en esta versión de La dalia negra llevada a la gran pantalla por Brian De Palma.
CRÍTICA DE CINE.COM
Brian de Palma es un director irregular, y alterna los grandes trabajos dignos de pasar a la lista de clásicos, con las producciones malas y las mediocres. Esta película no es una de sus mejores. Hillary Swank es la que hace una mejor interpretación, y todo el film está rodado con un look de cine negro extraordinario, con algunos planos “un poco gores”, por su excesivo realismo. Quizás lo peor es cómo resuelve el director el desenlace de la película, con prisas y explicando paso a paso lo que no ha sabido contar sutilmente a lo largo de la cinta.
Puntuación de cine.com: *** de 5.
EQUIPO ARTÍSTICO
Josh Hartnett // Bucky Bleichert
Scarlett Johansson // Kay Lake
Aaron Eckhart // Lee Blanchard
Hilary Swank // Madeleine Linscott
Mia Kirshner // Elizabeth Short
Mike Starr // Russ Millard
Fiona Shaw // Ramona Linscott
EQUIPO TÉCNICO
CASTING // JOHANNA RAY, C.S.A.
VESTUARIO // JENNY BEAVAN
MÚSICA // MARK ISHAM
JEFE DE PRODUCCIÓN // MICHAEL P. FLANNIGAN
MONTAJE // BILL PANKOW A.C.E.
DISEÑO DE PRODUCCIÓN // DANTE FERRETTI
DIRECTOR DE FOTOGRAFÍA // Vilmos Zsigmond, A.S.C.
PRODUCTORES EJECUTIVOS // JAMES B. HARRIS
DANNY DIMBORT
BOAZ DAVIDSON
TREVOR SHORT
JOHN THOMPSON
PRODUCTORES EJECUTIVOS // ANDREAS THIESMEYER
JOSEF LAUTENSCHLAGER
HENRICK HUYDTS
ROLF DEYHLE
PRODUCTORES // ART LINSEN
AVI LERNER
MOSHE DIAMONT
RUDY COHEN
BASADO EN LA NOVELA DE JAMES ELLROY
GUIÓN // JOSH FRIEDMAN
DIRECCIÓN // BRIAN DE PALMA

NOTAS DE PRODUCCIÓN
Levanté la mirada y un escalofrió recorrió todo mi cuerpo. Me costaba respirar. Sentí hombros y brazos rozándome y una cacofonía de voces: “No le queda ni una gota de sangre – es el peor crimen contra una mujer que he visto en mis dieciséis años de vida”. —James Ellroy, “La Dalia Negra”
Desde hace más de sesenta años una historia cautiva la imaginación de una ciudad llevando a decenas de periodistas, escritores y guionistas a reflexionar sobre los impulsos más oscuros de la humanidad. Este cuento con moraleja ha servido como advertencia a las aspirantes a actriz que van al oeste en busca de fama en Hollywood.
Todo empezó con una chica corriente con ambiciones de estrella. En vida se llamaba Elizabeth “Betty” Short, una joven de 22 años de la costa este que llevaba una flor sobre su pelo negro y que se convirtió para muchas personas en una gran amiga, una amada hermana, una hija distanciada, una novia o una supuesta prostituta.
El 15 de enero de 1947 fue encontrada abandonada en un solar cerca del parque Leimert de Los Angeles. Desnuda, cortada por la mitad a la altura de la cintura, habían sacado sus órganos vitales y le habían desangrado su cuerpo menudo en un ataque tan truculento que la mayoría de las imágenes nunca se publicaron. El asesino le había dado una terrible paliza, la había sodomizado y le había cortado la boca de oreja a oreja quedándole una escalofriante sonrisa de payaso. Las falsas acusaciones y confesiones aún abundan y el asesinato de Betty sigue siendo uno de los homicidios más terribles que quedan por resolver en la historia de la ciudad de Los Angeles.
Con su muerte fue rebautizada, y siempre recordada, como La Dalia Negra.
Cuarenta años después del asesinato, el escritor de novelas negras JAMES ELLROY (L.A. Confidencial, América) escribió “La Dalia Negra”, un gran éxito de ventas basado en el asesinato de Betty y con la época dorada de Los Angeles como trasfondo. Entrelazando una historia de obsesión, dobles y fijaciones con el brutal homicidio, Ellroy esperaba con este libro exorcizar sus demonios personales creados a raíz del estrangulamiento de su madre en 1958.
Ahora, BRIAN DE PALMA, director de clásicos del cine como Los intocables de Elliot Ness, El precio del poder y Atrapado por su pasado, y de thrillers como Carrie, Vestida para matar e Impacto, rueda la adaptación de JOSH FRIEDMAN (La guerra de los mundos) de la clásica novela de Ellroy. Conocido por sus filmes donde abundan las pasiones desatadas, dobles, violencia y obsesiones fatales – temáticas que comparte con Ellroy – De Palma era el director más apropiado para llevar a la gran pantalla esta trágica historia.
Brian De Palma, con su particular estilo y gran instinto como director, nos invita ahora a entrar en el mundo de la Dalia Negra y el de los que la rodearon a través de esta versión en la que el crimen verdadero se encuentra con la leyenda urbana.
Detrás de las cámaras De Palma tiene el apoyo del compositor MARK ISHAM (Crash), el montador BILL PANKOW (Atrapado por su pasado), el diseñador de producción DANTE FERRETTI (Cold Mountain) y el director de fotografía VILMOS ZSIGMOND (El cazador). Los productores de La Dalia Negrason ART LINSON (El club de la lucha), AVI LERNER (The Wicker Man), MOSHE DIAMANT (Tristán + Isolda) y RUDY COHEN (El despertar).

ACERCA DE LA PRODUCCIÓN
Poseer la Dalia Negra: El viaje de Betty hacia la gran pantalla. “¿Quiénes son estos hombres que se alimentan de los demás? ¿Qué sienten cuando graban su nombre en la vida de otra persona?”
—Detective Bucky Bleichert
Elizabeth “Betty“ Short nació el 29 de julio de 1924 en Hyde Park (Massachussets). Al igual que muchas otras aspirantes a actriz en la época dorada de la posguerra, perseguía un sueño: triunfar en Hollywood. A los 19 años se dirigió a Los Angeles (California), pasando antes por la casa de su padre en Santa Bárbara.
Su historia en la ciudad se parece a la de muchas otras ingenuas jóvenes. Se presentó a varias pruebas, vivió durante un tiempo en los apartamentos Chancellor Arms y se dice que frecuentaba clubes nocturnos como el Pig & Whistle en Hollywood Boulevard, el Café Formosa en Santa Monica Boulevard y el Hotel Biltmore en Grand Avenue. Fue en este mismo hotel donde, el 9 de enero de 1947, Betty supuestamente había quedado con un amigo. Fue la última vez que se la vio con vida.
Debido a su pelo negro, la costumbre de vestirse de negro, llevar una flor prendida del pelo y al estreno en 1946 de la película La dalia azul – protagonizada por Alan Ladd y Verónica Lake – adquirió el apodo de La dalia negra que la perseguiría incluso después de su muerte. Su truculenta historia fascinaba a la gente porque parecía algo sacado directamente de una novela de Raymond Chandler o Dashiell Hammett. Y la verdad es que la mayoría de las personas que se vieron implicadas en el caso llegaron a obsesionarse con salvar o destrozar la reputación de la Dalia.
El espeluznante asesinato de la joven cautivó a Hollywood y al país entero en 1947. La capital del entretenimiento estaba llena de mafiosos, corruptos ejecutivos de del mundo del cine, policías comprados y gente muy dispuesta a aprovecharse de una joven…y de los jugosos detalles de su muerte. Durante meses, tanto el L.A. Examiner, el Los Angeles Times como cualquier periodicucho llenaron sus portadas de titulares acerca de Betty, desde “¿Quién mató a Betty Short?” a “Bolso y zapatos negros: La Dalia arrasa”. Su historia se convertiría en una leyenda de Hollywood y llenaría la imaginación de un chico para toda su vida.
Betty entró en la mente del novelista James Ellroy cuando aún era niño. Tenía solo 11 años cuando su padre le regaló la antología de crímenes titulada The Badge y le fascinó el resumen de Jack Webb sobre la malograda Elizabeth Short. Su madre – Joan Hilliker – había sido estrangulada pocos meses antes en un brutal ataque aún sin resolver y la incapacidad de Ellroy de llorar su muerte se convirtió en una obsesión con la Dalia.
Al igual que muchos otros antes y después, seguiría la historia de este icono de Hollywood durante largos años. Recuerda que iba a la Biblioteca Central, donde vería el microfilme sobre el caso, y se hartaría de una ciudad de Los Angeles ya desaparecida: “Viajaba en el tiempo de 1959 a 1947” explica el autor. “Convertía la actual Los Angeles en la de entonces. Empecé a vivir en una ciudad dual en la que he permanecido desde entonces”.

De hecho, Ellroy no escribiría La dalia negra - su séptima novela y la primera de su cuarteto sobre Los Angeles - hasta 1987, tras acumular experiencia con obras como Réquiem por Brown, Sangre en la luna y La colina de los suicidas. El autor señala que tenía que prepararse para la vida en Los Angeles de 1947.
Para Ellroy, la Dalia no descansaría al terminar el libro. Escribió a continuación la novela Mis rincones oscuros, una memoria del asesinato de su madre en 1958. “Tuve que emprender un viaje muy largo con Elizabeth Short antes de que pudiera llegar a escribir sobre mi madre”, explica el autor. “Elizabeth Short siempre fue la sustituta en la ficción de mi madre. Y mi madre y ella metamorfosearon. Fue una mezcla muy potente. Durante mucho parte del tiempo fueron en mi mente una sola persona”.
El guionista Josh Friedman recibió de los productores Rudy Cohen y Moshe Diamant el encargo de adaptar las más de 300 páginas de la novela de Ellroy para el director David Fincher, que en 1997 iba a dirigir el proyecto inicial. Director y guionista trabajaron juntos durante varios años, alternando con otros proyectos.
Al final Fincher abandonó y, según Friedman, “Brian De Palma entró y fue como una locomotora. A instancia de Brian y Art Linson (productor), efectuamos unos cambios significativos en el guión y se puede decir que estábamos preparados para comenzar”.
Con respecto a la novela original, el guionista afirma que no la ve como una novela de género sino de ficción histórica: “Me encantó la forma de contarla de su autor porque tiene un talento único para entrelazar historias distintas. Seguí su estructura y me mantuve fiel a la actitud de sus personajes”.
“James crea un mundo negro y su forma de contar las historias es muy compleja”, constata el director Brian De Palma. “Tiene un lenguaje muy rico y Josh supo calcular muy bien lo que se podía o no hacer con la obra. Vivió y respiró el material oscuro y complejo de Ellroy durante una década y nunca optó por el camino fácil. Y después Art y yo trabajamos con él durante casi un año para llegar al guión que buscábamos”.
De Palma reconoce que no sólo quería contar la historia de la Dalia sino también explorar el mundo de Los Angeles de 1947, el mundo de esos personajes profundamente afectados por el crimen. Le gusto especialmente la interpretación de Friedman del triángulo entre Bucky, Lee y Kay: “Hay una historia entre Bucky y Lee que arranca con los disturbios conocidos como los Zoot Suit Riots y que culmina cuando Bucky amaña un combate de boxeo con el fin de conseguir dinero para ingresar a su padre en una residencia”.
Conocido por sus giros y golpes inesperados en la trama, a De Palma también le gustó el hecho de que todos los personajes mintieran: “En cualquier escena dramática donde crees que alguien revela algo, es muy probable que confiesen exactamente lo contrario de lo que dijeron antes. Todos están comprometidos y vemos cómo Bucky desciende a un infierno del que no consigue escapar”.
Con un guión aceptable y financiación de la venta de los derechos en el extranjero, el director y los productores empezaron a buscar un socio en el mercado estadounidense. Tras una reunión con Marc Shmuger, entonces vicepresidente y actualmente presidente de Universal Pictures, llegaron a un acuerdo sobre los derechos domésticos.
En opinión del productor Art Linson, “las películas ‘oscuras’ son tradicionalmente difíciles de hacer en Hollywood. Lo que distinguió ésta de un asesinato tradicional es el efecto que tuvo en todos los implicados. No es sólo un filme sobre quién lo hizo sino que trata además de la obsesión y el impacto que tuvo en los detectives y en las mujeres relacionadas con ellos. Hay pocos directores que entiendan lo que es el cine negro, pero Brian lo domina completamente y tiene el gran estilo visual que Dalia necesitaba”.
Tras conseguir la financiación de la película, a los productores les quedaba otro pequeño trabajo por hacer: encontrar un grupo de actores jóvenes pero con el suficiente talento como para convencer con los diálogos de Ellroy y Friedman y encarnar convincentemente a personajes del cine negro más clásico. Aquí entran cinco jóvenes actores llamados Josh, Scarlett, Aaron, Mia y Hilary.

La selección del reparto para el cine negro
“Se parece a esa chica muerta. ¿Estás mal de la cabeza? Vas a acabar como Lee. Pero yo no”.
—Kay Lake
Un reto para el equipo de La dalia negra fue encontrar un grupo de actores con la capacidad suficiente para interpretar una moderna película negra y que a la vez recordaran los thrillers de los años 40 y 50 protagonizados por parejas como Humphrey Bogart y Lauren Bacall o Fred MacMurray y Rita Hayworth, sin ser una caricatura de estas interpretaciones. De Palma y los productores recurrieron a cinco jóvenes pero asentados actores y una serie de experimentados intérpretes para dar vida a los matones, amantes e impostores que habitan el guión de Friedman y la mente de Ellroy.
Con respecto a sus actores, De Palma declara simplemente: “Los grandes actores siempre te sorprenden con sus creaciones”.
Josh Hartnett se incorporó pronto al proyecto para encarnar a Bucky Bleichert, el detective que pierde el control sobre su mundo cuando empieza a trabajar en el caso. De Palma opina que este actor consigue reflejar las buenas intenciones de Bucky que se evidencian en el guión: “Incluso en un mundo tan corrupto como este Bucky es fundamentalmente una persona decente. Como en las viejas películas de cine negro de Bogart, tiene un peso moral”.
Por su parte, el productor Art Linson ve cómo Hartnett ha crecido: “Se está haciendo un hombre. Ver su desarrollo desde el chico de Las vírgenes suicidas hasta este detective con una vida muy compleja – enamorado de dos mujeres y atormentado por un asesinato – es fantástico”.
A Hartnett le atrajo el papel porque “al final no es solamente una historia con moral. Los personajes tienen defectos que seguirán con ellos hasta el final y nadie les puede hacer cambiar”.
Los rápidos diálogos de época de Friedman no eran el único reto para Hartnett porque se vio obligado a entrenarse cuatro horas al día durante siete meses con el fin de encarnar al boxeador Bucky (conocido en el ring como el Sr. Hielo), con 36 victorias en su haber y ninguna derrota.
Las películas de De Palma son conocidas por los tríos o cuartetos que se forman de distintos y curiosos modos. El segundo en el triángulo amoroso formado por Bucky, Lee y Kay es el actor Aaron Eckhart, descrito por De Palma como “un joven Kirk Douglas”. El director buscaba un actor capaz de aportar una cualidad maníaca al Sr. Fuego, Lee Blanchard. El actor elegido tendría que dotar a este imprevisible policía, adicto a la bencedrina, de un sentimiento de furia y desconsuelo, un hombre que formara un fuerte contraste con el formal Bucky. Según se desarrolla el caso, descubrimos que ha habido una serie de mujeres en la vida de Lee a las que no ha podido salvar, incluida su hermana, que murió a los 15 años.
Eckhart aceptó el reto de este papel (que también es un desafío físico con los 43 combates ganados por el Sr. Fuego), porque Blanchard “es un tipo embaucador, perspicaz y muy directo, lo cual es muy divertido para cualquier actor”.
Hablando de su interés por el cine negro de los años 40, afirma que las películas tenían un ritmo más rápido que hoy: “Si ves a Cagney o a Edward G. Robinson, notas que prácticamente disparaban los diálogos”.
Para Hartnett, su compañero de reparto “sería un gran Yago (personaje de Shakespeare). No tiene miedo de exagerar su interpretación. Tiene una gran personalidad y una presencia en la pantalla que te hace creerle capaz de convencer a cualquiera de cualquier cosa”.
Con el reparto masculino ya decidido, De Palma se puso a buscar a tres damas que no tuvieran nada de doncellas. Está muy satisfecho con el resultado, diciendo que “las chicas son pura magia, puro misterio. Y siempre dejan algo sin decir”.
Para Kay Lake, la mujer herida que Lee acoge y Bucky codicia, De Palma decidió que necesitaba a una joven con una mirada cansada de la vida. Había conocido a Scarlett Johansson años atrás cuando rodó El hombre que susurraba a los caballos y le causó tanta impresión que guardó en la mente la idea de trabajar con ella algún día.

El productor Linson encuentra en Johansson el recuerdo de una época pasada: “Físicamente, tiene algo que te hace retroceder en el tiempo”. Y visto a través de la lente del director de fotografía Vilmos Zsigmond, el físico de Johansson impacta por la impresión que da de pertenecer a otra era.
Cuando la actriz leyó el guión, conectó al instante con la pasión que encontró en Kay: “Es una mujer terriblemente romántica y sola que únicamente quiere que la cuiden. Nunca pensó que encontraría en Bucky lo contrario de lo que ve en su novio, Lee”.
La actriz canadiense Mia Kirshner – conocida por su papel de Jenny en la serie The L Word – había hecho una prueba para el papel de la astuta Madeleine Linscott. Le gustó tanto a De Palma que él y Friedman decidieron ampliar las escenas con la Dalia y le ofrecieron el papel a Kirshner. “Está sensacional”, comenta el director. “Cuando vi la prueba le dije, ‘Mia, te quiero en esta película. Vamos a ampliar el personaje de Dalia y quiero que la interpretes tú”.
Kirshner recuerda cómo de pequeña iba a la biblioteca para sacar libros sobre viejas películas y se quedaba mirando las de Vivien Leigh y Hedí Lamarr: “Mi padre y yo veíamos películas viejas los sábados por la noche y crecí con mucha reverencia por el cine negro”.
Kirshner había oído muchas historias acerca de la actriz a la que iba a encarnar pero estaba decidida a formarse su propia idea sobre el tipo de mujer que fue Elizabeth Short. Le pareció importante humanizar a la trágica Betty, viendo la trama como “una fábula con aviso para las jóvenes actrices de Hollywood. Lo que hice fue intentar dar con la esencia de Elizabeth. Después de leer muchas cosas sobre ella, la impresión que obtuve fue la de una mujer suave, romántica e inteligente”.
Para el papel de la artera y seductora Madeleine Linscott, De Palma necesitaba no sólo una convincente femme fatale sino también una actriz con cierto parecido a Mia Kirshner. En la novela de Ellroy queda muy claro que asesinaron a la Dalia no por lo que era sino por a quién se parecía.

Hilary Swank, dos veces ganadora del Oscar, acababa de rodar con Clint Eastwood Million Dollar Baby cuando aceptó el papel de Madeleine, una mujer que no sabe lo que es tener conciencia. El director, gran admirador y promotor de las femmes fatales, buscaba a una actriz capaz de sobrellevar el papel de “una pobre niña rica que lleva a la perdición a estos hombres. Y creo que Hilary es la clásica mujer-araña”, comenta el director. “Puede interpretar a un personaje extremadamente vulnerable pero de repente es capaz de ser terriblemente malvada”.
El guionista Friedman estuvo encantado con la incorporación de Swank: “Es un sueño hecho realidad para cualquier guionista conseguir que alguien con dos Oscars aparezca en escena durante el 25 por ciento de tu película”.
Aparte de este reconocimiento, Swank se alegró de cambiar de papel simplemente para abandonar los fuertes entrenamientos que la convirtieron en la campeona de boxeo Maggie Fitzgerald: “Madeleine nunca bebería claras de huevo para desayunar”, se ríe.
Swank eligió el papel porque “Madeleine es completamente distinta de todo lo que he hecho antes. Es de clase alta pero disfruta de los bajos fondos y hace lo que le de la gana. Una verdadera niña de papá. Pero detrás de esta fachada descubres que en realidad tiene muchos problemas y que lo que busca es el amor”.
La que da vida a la madre de la familia Linscott – un grupo de personajes bastante raros - es la aplaudida actriz británica Fiona Shaw. Una mujer que fluctúa entre la claridad y el descontrol más absoluto, la Sra. Linscott requería una actriz capaz de ser extremadamente encantadora y, un momento después, tremendamente desagradable.
De Palma recuerda una de las escenas más importantes de la película, la cena donde Bucky es presentado a la familia Linscott: “Fiona le lanzó una mirada de desagrado a Josh como diciendo, ‘¿qué hace este policía en mi casa?’. Con su forma de plantear la interpretación me recuerda mucho a Vanessa Redgrave. Hizo muy divertido su personaje”.

Desde dobles siniestros a cámaras de doble óptica: la visión de DePalma de la Dalia
“No me dispararás nunca. No olvides a quién me parezco. Porque esa chica, esa triste puta muerta, es lo único que tienes”. —Madeleine Linscott
Aunque es conocido por su característico hábil estilo, con temas Hitchcockianos, dobles, femmes fatales, explosiones de violencia operística y cámaras acechantes, el director es el primero en reconocer que no se plantea cómo va hacer una película “del estilo Brian De Palma” cuando empieza a rodar: “Es algo inconsciente. No sé por qué me atrae cierto tipo de material. Simplemente me engancha y me intriga”.
Sin embargo, existen temas que siempre le atraen. Por ejemplo, ha explorado en varias ocasiones el tema de las dobles: personalidades fracturadas - tanto internas como externas - que trasladan la culpa a otros personajes. No es infrecuente para los personajes de De Palma asumir las complejidades y la personalidad de otra persona. Desde Doble cuerpo a Vestida para matar y En nombre de Caín, a menudo ha explorado este territorio.
Y le resultó interesante descubrir que muchos de sus temas recurrentes aparecen en el morboso mundo de Ellroy. Por ejemplo, Madeleine se obsesiona con conocer (y acostarse) con una chica que se le parece y adopta los andares arrogantes de Betty empezando de este modo a asumir sus características con el fin de seducir a otros. Incluso utiliza la obsesión de Bucky con el caso para conseguir que vuelva a su cama.
Pero, como en todas las adaptaciones, el material original tuvo que ser cortado. Durante el descubrimiento de la escena del crimen, De Palma centra la atención de la audiencia en un acontecimiento (el tiroteo de Lee con Baxter Fitch) que ocurre simultáneamente al hallazgo del cuerpo, al contrario de lo que pasa en la novela de Ellroy.
A De Palma le pareció irónico colocar el crimen mayor detrás de un delito menor. “Quería mezclar el descubrimiento de la Dalia con el resto de las cosas que ocurren a la vez. Tuvimos que comprimir varias tramas y lo redujimos a cuatro pistas falsas. Como gran parte de la historia se cuenta de forma indirecta, hacemos pensar que una cosa es lo importante cuando en realidad sólo sirve para despistar”.
Aunque para el guionista y el director era esencial trasladar las palabras y complejas subtramas de Ellroy a la versión cinematográfica de La dalia negra, sabían que el medio visual del cine les permitiría ciertos trucos imposibles para el escritor. Por ejemplo, en la novela Ellroy sugiere que el asesino de Betty se inspiró en Gwynplaine - el trágico personaje de Víctor Hugo - a la hora de cortar una grotesca sonrisa en la cara de la mujer. En su novela de 1869, “L’homme qui rit”, Hugo escribe sobre un hombre que lleva una sonrisa permanente en la cara, una venganza del rey por la traición del padre de Gwynplaine. Este inquietante personaje ha inspirado muchas interpretaciones cinematográficas desde principios del siglo veinte, además de ser la fuente del antagonista de Batman, el Joker.
El director explica que en el libro el asesino tiene muy presente “El hombre que ríe” y por eso marca a la Dalia de la misma manera. Preguntó a su equipo: ‘¿Cuál es la mejor manera de mostrarlo?’ ‘¿Hay una película sobre esto?’ Y efectivamente así fue. De Palma descubrió que mostrar a Bucky, Lee y Kay viendo el filme de 1928 del director alemán Paul Leni, El hombre que ríe, ataría todos los cabos. (Por casualidad, el filme fue producido por Universal Pictures y es una de las primeras películas que supuso la transición hacia el cine sonoro).

Pocos directores americanos han optado por utilizar la paleta de colores y los complejos movimientos de cámara por los que De Palma es famoso. Hasta la escena del combate entre los dos detectives De Palma emplea colores saturados. Después utiliza fuertes contrastes para contar la mayor parte de la historia, junto con flashbacks desaturados. Señala que este uso del color subraya el hecho de que toda la película es un descenso hacia el infierno: “En el cine negro se usan muchos contrastes, muchas sombras y ángulos bajos”.
De Palma trabajó con el equipo - que incluye a viejos colaboradores como el diseñador de producción Dante Ferretti (diseñador de Fellini) y el conocido director de fotografía Vilmos Zsigmond - en el diseño de secuencias específicas que impulsarían la historia. Lo primero que hace en una escena es decidir cuál es la mejor posición para la cámara. Después plantea el aspecto visual y diseña las localizaciones para esa secuencia. Habitualmente crea maquetas en tres dimensiones para situar con precisión a los actores antes de empezar a rodar.
De su estilo como director, indica que “no me interesa si no me dice algo visualmente. La mayoría de los trabajos de dirección son muy sencillos. Si tienes buen gusto y sabes dirigir a los actores, entonces podrás rodar bastante bien un plano medio o un primer plano. Desafortunadamente, la mayoría de las personas han crecido con la televisión y muchos directores ofrecen los diálogos con dos o tres tomas de steadicam”.
En la película, De Palma se guarda las imágenes de la Dalia en la recámara hasta el final, evitando deliberadamente primeros planos del cadáver y aumentado así la curiosidad morbosa de la audiencia por la apariencia de la muerta. En su lugar nos presenta a una Betty muy viva a través de las pruebas que hace para las películas.
“El asesinato fue como si alguien quisiera crear una grotesca obra de arte para decir ‘mira lo que he hecho’”, explica el director. “Las fotos dan la impresión de una escultura de carne humana. Y se meten en tu subconsciente. Por eso decidí reservar esa imagen para el final”.
El productor Art Linson opina que De Palma “visualiza las secuencias y los diálogos son como la guinda del pastel. Nos presenta la historia de la Dalia a través de las pruebas e incluso tiene su propio cameo, al estilo Hitchcock”.
La voz del director - al que no vemos - que intenta dirigir a Betty durante la prueba es la de De Palma. En principio iba a ser algo provisional pero se conservó cuando los productores vieron la interacción entre el director y Kirshner.
Por su parte, De Palma explica que improvisó las escenas con Mia: “Exploramos la relación entre un director insensible y cruel y Mia, una chica desesperada y con falsas ilusiones. Rodamos una serie de cosas y después Vilmos lo pasó a blanco y negro. Convirtió a Elizabeth Short en un ser humano real y dio más emoción a la película”.
Otra marca del director, las tomas con la audiencia como participante, también se emplearon en La dalia negra. Cuando se permite entrar a la audiencia por primera vez en la mansión de los Linscott, Swank se dirige directamente a la cámara cuando entramos con Bucky. “Es un viejo truco”, constata De Palma. “Y este era el mejor momento para hacerlo. Dejamos que expresara su locura directamente a la cámara y arrastramos a los espectadores”. Un fuerte contraste tiene lugar inmediatamente después cuando Bucky y la audiencia se sientan a la mesa y la cámara cambia a un enfoque de tercera persona.
En esta misma escena De Palma utilizó los diálogos exactos de Ellroy, subrayando su intención: “Es la cena más loca que se pudiera imaginar pero todos parecen pensar que es algo pintoresco, tal como debe ser. Sólo más tarde vemos las consecuencias de esta familia Addams. Pero cuando los conocemos parece una comedia de la Restauración”.

Emplearon tomas a nivel del suelo para dar la perspectiva del cadáver mirando a Bucky cuando el detective Millard le pide que se acerque para ver el cuerpo de la Dalia. Cambia de nuevo cuando la audiencia ve la perspectiva de Bucky mientras el fiscal del distrito Loew le echa la bronca al detective desde detrás de su mesa.
Los enfoques adoptados por De Palma y Zsigmond nos adentran cada vez más en el mundo de Betty, antes y después de su muerte. El complicado trabajo de cámara necesario para seguir el combate entre el Sr. Fuego y el Sr. Hielo resultó no sólo un reto físico para Hartnett y Eckhart sino un auténtico desafío para el director de fotografía. Cuando Bucky pierde deliberadamente el combate, bajando la mano derecha para recibir un gancho de izquierdas de Lee, seguido por otro gancho derecho que le saca dos dientes, la cámara y la coreografía se fusionan perfectamente. En esta escena y en otras De Palma utiliza su habitual pantalla partida y doble lente.
“En una película rodada con una lente tradicional, ves una cara grande en primer plano y a 30 metros las personas desenfocadas”, explica Zsigmond. “Ópticamente es imposible hacer que todas salgan con enfoque así que utilizamos una lente doble que oculta la división y hace que parezca una sola imagen”. Este sello característico de De Palma se ha visto antes en Los intocables de Elliot Ness, Impacto y Carrie.
Finalmente, los productores decidieron reservar las secuencias del cuerpo seccionado de la Dalia hasta el final de la película. De Palma explica que se dieron cuenta de que tenían que crear una imagen viva de la Dalia: “Todas las imágenes de ella la muestran muerta en la calle o en una mesa de autopsias. Creamos una copia muy fiel del cadáver pero siempre me alejé de él hasta enseñarlo en toda su gloria, en la última escena, sobre el césped”.
“Su recuerdo permanece vivo en nuestra imaginación, en nuestros sueños y pesadillas. Esta imagen siempre perseguirá a Bucky, al igual que otras imágenes que he creado y que afectan al subconsciente, como Carrie, que te agarra desde la tumba”.

Recreando Hollywood: Localizaciones, vestuario y música
“Me dicen que soy muy fotogénica”. —Elizabeth Short
Ellroy describe el lado oscuro de Los Angeles como “crímenes, sexo y extrañas patologías”.
Para captar esa imagen para La dalia negra, el equipo viajó en abril 2005 a Sofía (Bulgaria) para recrear el Hollywood de 1947. Como nos cuenta Art Linson, “vemos las colinas de Hollywood pero en realidad son las de Sofía”.
El diseñador de producción Dante Ferretti construyó las calles de la zona de Vence que se hicieron famosas durante los disturbios conocidos como los Zoot Suit Riots, calles que ya no existen. A De Palma no le importó rodar en una localización tan lejana de la verdadera Los Angeles: “Pasó lo mismo con El precio del poder, donde sólo rodamos durante dos semanas en Miami pero en ningún momento tienes la impresión de estar en otro lugar que no sea Los Angeles”.
En la novela, Lee Blanchard desaparece durante una temporada en México pero De Palma decidió que sería mejor que desapareciera en Los Angeles, ese Los Angeles que había creado en el corazón de Europa.
Sin embargo, al final del rodaje filmaron varias secuencias claves en Los Angeles. Esto fue en junio de 2005, cuando el equipo rodó en distintas parte de la ciudad con el fin de captar imágenes solamente posibles en la verdadera Los Angeles. Finalmente, el equipo se dirigió al Ayuntamiento, en el centro de la ciudad para filmar varias secuencias con los dos detectives peleándose con la policia de Los Angeles para seguir con el caso. Y así concluyó la fotografía principal.
La diseñadora de vestuario Jenny Beaven llevó ropa de época de Londres a Bulgaria, con varios conjuntos para Swank, Johansson y Kirshner. Resumiendo la moda femenina de la época, Beavan dice lo siguiente: “Las mujeres eran la definición misma del glamour, incluso cuando se les corría el lápiz de labios”.
Swank, que viste frecuentemente de Alexander McQueen, Giambattista Valli y Guy Laroche, ya era una apasionada de la moda. Anteriormente trabajó como modelo de ropa interior de Calvin Klein y le encantó la ropa que le proporcionó Beavan: “Jenny prestó mucha atención a los detalles. Y me sentí muy glamurosa, como Judy Garland o Rita Hayworth”.
Al director le entusiasmó el glamour de sus estrellas: “Scarlett, Mia y Hilary van de punta en blanco y son realmente seductoras. Están maravillosamente vestidas y fotografiadas. Te quedas sin defensas contra ellas”.
Flores de seda, vestidos de satén negro y medias rotas fueron las prendas elegidas por Beavan para la Dalia, y Kirshner - gran admiradora de la moda francesa - estuvo encantada con su elección.
Johansson descubrió que Kay Lake tenía una estupenda colección de ropa, complementada con perlas y horquillas antiguas. “Era imposible no sentirse sexy”, señala la actriz. Una escena memorable es cuando Bucky vuelve a casa y Kay le abre la puerta, una visión vestida de blanco que contrasta con el cadáver manchado de negro de la Dalia, vigilado por un cuervo.

Los hombres también disfrutaron de ese vestuario de época con corbatas anchas, trajes cruzados y sombreros. Aunque son unos policías mal remunerados, Eckhart y Hartnett van a la última. De Palma comenta que este fue uno de los aspectos que le gustó de Los intocables de Elliot Ness: “Los trajes, los sombreros, los coches y el lenguaje, todo tenía su estilo”.
Una música apropiada a la época tenía tanta importancia para De Palma como la selección de localizaciones o el vestuario. Desde las trompetas que escuchamos la primera vez que Bucky y Madeleine hacen el amor a la secuencia de jazz cuando Bucky le cuenta la verdad a Kay, todo es obra del compositor y trompetista - y aficionado al cine negro - Mark Isham.
“Mark Isham es un gran trompetista” señala De Palma. “Y me gustaba la idea de una trompeta triste en este tipo de película. Es como la voz de Bucky. Y sabes que tienes a un gran compositor cuando sustituyes la banda sonora temporal por la definitiva e inmediatamente se te olvida lo que había antes”.
En el escondite de la Dalia – Laverne’s, donde iba a gorronear las copas a “las hermanas” – el equipo optó por la artista de música country y pop K.D. Lang, a quien el productor Linson convenció para que cantara ‘Love for Sale’. “Es como un tema de Busby Berkeley”, explica De Palma. “Pasamos toda la noche filmando y fue lo último que rodamos en Sofía”.
¿Y que sería de un club ilegal de los años 40 sin sus bailarinas de largas piernas? Mia Frye, la coreógrafa con quien De Palma colaboró en Femme fatale, llevó bailarinas francesas, búlgaras e inglesas para animar el Laverne’s. “Esas chicas bailaron hasta el amanecer”, dice el director con una risa.
El 30 de agosto de 2006 marca el quinto estreno de Brian de Palma en el Festival de Cine de Venecia. La dalia negra inaugurará el acontecimiento anual en el Palazzo del Cinema de la ciudad italiana. Y 60 años después de su asesinato la mujer que inspiró la historia se encontrará por fin en la gran pantalla.
El viaje de Elizabeth Short hacia el cine fue agridulce. Toda su vida soñó con impresionar a los demás con sus interpretaciones. Pero no tenía ni idea de la pesadilla en la que se convertiría ese deseo: una hermosa aspirante a actriz cuya vida se apaga prematuramente. Sin embargo, el impacto de su historia continuará durante años.
En conclusión, el director se pregunta lo siguiente: “¿Cómo acabó así esta chica tan guapa que ves en las fotos? ¿Quién lo hizo y por qué? La dalia negra vivirá durante décadas. Es un misterio que perdurará siempre”.
Cerramos este capítulo sobre la saga de La dalia negra con la declaración de James Ellroy sobre Betty y sobre su propia madre, Jean: “Descansan conocidas como oportunistas de Los Angeles y me he dedicado sin cesar a convertirlas en inmortales de Los Angeles”. Cherchez la femme, Bucky. Cherchez la femme.
ACERCA DEL REPARTO
Josh Hartnett (Bucky Bleichert)
Nacido en San Francisco y criado en Minneapolis (Minnesota), llamó la atención de los espectadores por primera vez al encarnar a Michael Fitzgerald en la serie de televisión Cracker. Debutó en el cine en 1998 de la mano de Halloween: H20, protagonizado por Jamie Lee Curtis yen el mismo año fue candidato al premio MTV al mejor actor novel. Su siguiente película, The Faculty, fue dirigida por Robert Rodríguez, mientras que en 1999 compartió pantalla con Kirsten Dunst en Las vírgenes suicidas, filme que marcó el debut de Sofia Coppola como directora.
En 2001 estrenó tres largometrajes: Laberinto envenenado, una versión moderna de Otelo en la que encarnó al antagonista, Hugo; el taquillazo Pearl Harbor, dirigido por Jerry Bruckheimer, que recaudó más de mil millones de dólares para Disney; y Black Hawk derribado, que rodó en Marruecosa las órdenes de Ridley Scott. Esta película, basada en el libro homónimo de Mark Bowden, cuenta la historia de la fallida misión humanitaria de Estados Unidos en Somalia que tuvo lugar el 3 de octubre de 1993. En 2002 la Asociación de Propietarios de Cines le concedió el premio ShoWest a la Estrella del Futuro.
A continuación protagonizó Obsesión, una producción en la que colaboró con el director Paul McGuigan y con las actrices Diane Kruger y Rose Byrne, y después rodó Mozart and
the Whale, que cuenta la historia de amor entre dos personas con el síndrome de Asperger. Su estreno más reciente ha sido El caso Slevin, donde compartió pantalla con Morgan Freeman y Bruce Willis y volvió a trabajar a las órdenes del director Paul McGuigan. Su proyecto actual se titula Resurrecting the Champ, una película dirigida por Rod Lurie y coprotagonizada por Samuel L. Jackson. A finales de este año tiene previsto filmar 30 Days of Night para el director David Slade.
Otros títulos en su haber son: Hollywood: Departamento de homicidios, 40 días y 40
noches, Éxito por los pelos, Enredos de sociedad y Aquí en la Tierra.
Scarlett Johansson (Kay Lake)
Con una década de trabajos en su haber, esta ganadora del BAFTA y cinco veces candidata al Globo de Oro, ha demostrado ser una de las actrices con más talento de Hollywood. Recibió el aplauso de la crítica y el premio a la mejor actriz en el Festival de Venecia por su interpretación junto a Bill Murray en Lost in Translation, la aplaudida segunda película de Sofia Coppola.
Después protagonizó La joven de la perla, una adaptación de la novela homónima sobre del pintor Johannes Vermeer (Colin Firth).
Próximamente la veremos en el nuevo filme de Woody Allen, titulado Scoop, en el que comparte protagonismo con Hugh Jackman. Tras La dalia negra estrenará Prestige, una película del director Christopher Nolan en la que vuelve a trabajar con Hugh Jackman y con Christian Bale. Acaba de rodar The Nanny Diaries, una adaptación del popular libro del mismo título.
Saltó a la fama a la edad de 14 años cuando interpretó a Grace Maclean, la adolescente traumatizada por un accidente mientras montaba a caballo en El hombre que susurraba a los caballos, de Robert Redford. A continuación protagonizó Ghost World (Terry Zwigoff), que le reportó el premio a la mejor actriz de reparto de la Crítica de Toronto. También la pudimos ver junto a Billy Bob Thornton y Frances McDormand en el oscuro drama de los hermanos Coen El hombre que nunca estuvo allí. Otras de sus películas son: In Good Company – Algo más que un jefe de los hermanos Weitz, y Una canción del pasado, que le valió su tercera nominación en los Globos de Oro. Participó en la última película de Woody Allen - Match Point – por la que volvió a competir por el Globo de Oro, y en La Isla, dirigida por Michael Bay y coprotagonizada por Ewan McGregor.
Otros trabajos en su haber son la comedia Un muchacho llamado Norte, el thriller Causa justa (con Sean Connery y Laurence Fishburne) y Manny & Lo, por el que fue seleccionada para el premio Independent Spirit a la mejor actriz.
Nativa de Nueva York, debutó como actriz profesional a los ocho años en la producción off-Broadway titulada Sophistry, donde actuó junto a Ethan Hawke.
Actualmente vive entre Nueva York y Los Angeles.
Aaron Eckhart (Lee Blanchard)
Tras rodar una larga lista de producciones, Eckhart se ha situado como uno de los mejores actores de la industria. Obtuvo el reconocimiento de los críticos por su trabajo en Erin Brockovich, donde colaboró con Julia Roberts a las órdenes de Steven Soderbergh. Sin embargo, fue su retrato del personaje vengativo en la controvertida producción de Neil LaBute En compañía de hombres, que le lanzó al estrellato. Esta provocadora película se convirtió en una de las producciones independientes más taquilleras de 1997.
Actualmente le podemos ver en Gracias por fumar – el debut como director de Jason Reitman – y próximamente estrenará Conversations with Other Women, de Fabrication Films.
Acaba de rodar con Catherine Zeta Jones una película con el título provisional de No Reservations, dirigida por Scott Hicks.
Otras películas que figuran en su currículum son: Paycheck (John Woo), con Ben Affleck y Uma Thurman; Desapariciones (Ron Howard), con Tommy Lee Jones y Cate Blanchett; El núcleo, con Hilary Swank, y Sospechoso cero, con Ben Kingsley y Carrie-Ann Moss.
Nació en el norte de California y estudió teatro y cine en la Brigham Young University, donde conoció a Neil LaBute y participó en muchas obras de teatro suyas. Además de En compañía de hombres, ha protagonizado otras tres películas de LaBute: Posesión, con Gwyneth Paltrow, Persiguiendo a Betty, con Renee Zellweger, y Amigos y vecinos, con Jason Patric, Amy Brenneman, Ben Stiller y Katherine Keener.
Asimismo, trabajó con Jack Nicholson en El juramento (dirigido por Sean Penn), con Elizabeth Shue en Molly, y en Un domingo cualquiera (Oliver Stone). Durante una temporada estudió y trabajó en Nueva York y entre sus producciones de teatro destaca “Amazing Grace”, dirigida por Michael Cristofer.
Actualmente vive en Los Angeles.
Hilary Swank (Madeleine Linscott)
Es la tercera mujer más joven en ganar dos Oscars en la categoría de mejor actriz.
Además del Oscar por su interpretación de “Brandon Teena” en Boys Don’t Cry, ganó el Globo de Oro a la mejor actriz en un drama y el premio a la mejor actriz de la Crítica de Nueva York, la Crítica de Los Angeles, la Crítica de Chicago y de la Asociación de Críticos de Cine. Asimismo, obtuvo el premio a la mejor actriz novel del National Board of Review.
Tras estos éxitos trabajó con Cate Blanchett y Keanu Reeves en Premonición (Sam Raimi) y con Al Pacino y Robin Williams en Insomnio (Christopher Nolan). En la televisión protagonizó Iron Jawed Angels, una producción de la cadena HBO acerca del movimiento sufragista que le reportó sendas nominaciones al premio del Sindicato de Actores y al Globo de Oro.
Deslumbró recientemente, junto a Clint Eastwood y Morgan Freeman, en Million Dollar Baby, que cuenta la historia de una joven que sueña con ser boxeadora. Con este papel consiguió su segundo Oscar a la mejor actriz, el Globo de Oro y el premio a la mejor actriz de la Asociación Nacional de Críticos de Cine y del Sindicato de Actores.
Su próximo estreno es The Reaping, una producción de Warner. Acaba de completar Freedom Writers y este año volverá a colaborar con el guionista y director de esta película - Richard LaGravenese - en la adaptación de la novela P.S. I Love You, de Cecelia Ahern.
Mike Starr (Russ Millard)
Ha disfrutado recientemente del éxito en la reposición en Broadway de “The Odd Couple”, la obra de Neil Simon coprotagonizada por Nathan Lane y Matthew Broderick. Veterano en más de 50 largometrajes, le pudimos ver recientemente con John Cusack y Billy Bob Thornton en La cosecha de hielo. Ha compartido pantalla con Robert De Niro en dos ocasiones: en Uno de los nuestros, dirigido por Martin Scorsese, y en La chica del gángster, que contó además con Bill Murray y Uma Thurman.
Siempre causa impacto con sus actuaciones y ha destacado en Ed Wood (Tim Burton), junto a Johnny Depp; en Dos tontos muy tontos, con Jim Carrey; en Gloria (Sidney Lumet), con Sharon Stone, y en Ojos de serpiente (Brian De Palma), con Nicholas Cage. Otras producciones destacadas son: El guardaespaldas, con Kevin Costner; Billy Bathgate, con Dustin Hoffman; Escuela de rebeldes, con Morgan Freeman; El mejor; Solos con nuestro tío; Corazones robados (Bill Bennett), con Dennis Leary, y Muerte entre las flores, dirigida por los hermanos Coen.
Entre sus películas recientes cabe mencionar Nadie está a salvo de Sam (Spike Lee), el telefilme The Deli, The Next Big Thing, Monkeybone (con Brendan Fraser), 3A.M. (con Danny Glover), y Jersey Girl - Una chica de Jersey (con Ben Affleck).
En televisión participó en la serie Joan of Arcadia y ha aparecido además en Ed y en El ala oeste de la Casa Blanca, donde encarnó al senador Anthony Merino. Ha trabajado dos veces con Gene Wilder en los telefilmes Asesinato en Stamford y La mujer en cuestión. Participó en las producciones de la CBS Falconey E Z Streets además de Jersey (NBC), The Doyles (ABC) y en la serie Hardball. Destacó en la miniserie El último don y en Cosas de marcianos, Karen Sisco, The Handler, Scrubs y Frasier.
Debutó en Broadway con “The Guys in the Truck”, donde colaboró con Elliot Gould. Se graduó en la Universidad de Hofstra y actualmente vive en Chicago con su mujer, la cardióloga Joanne Starr. Tienen tres hijos: Cassie, John y Nicole.

Fiona Shaw(Ramona Linscott) es conocida por el gran público gracias a su interpretación de la malvada Tía Petunia en Harry Potter y la piedra filosofal y Harry Potter y la cámara secreta. Su trabajo más reciente en la televisión ha sido la miniserie de la época romana Empire, donde encarna a la ambiciosa Fulvia.
Sus otros largometrajes incluyen la producción británica Mind Games; el thriller Hypnotic; Mi pie izquierdo (con Daniel Day Lewis); Los vengadores (con Ralph Fiennes, Uma Thurman y Sean Connery); 3 hombres y una pequeña dama; Londres me mata; Super Mario Bros.; Cuidado con la familia Blues (con Kathleen Turner y Dennis Quaid); Jane Eyre de Charlotte Bronte; Ana Karenina; Contracorriente; The Last September, la comedia italiana El triunfo del amor (con Mira Sorvino y Ben Kingsley); Corazones sagrados; The Man who Shot Christmas; Las montañas de la Luna (dirigido por Bob Rafelson); y Persuasión (dirigido por Roger Michell).
En la televisión americana ha aparecido en Hedda Gabler, Ricardo III y en la miniserie Gormenghast. Entre sus numerosos telefilmes podemos citar RKO 281, Love Song, For the Greater Good, Maria’s Child y The Waste Land. Asimismo, intervino en las series Great Britons y The Adventures of Sherlock Holmes.
Ha recibido numerosos premios por su trabajo en el teatro: cuatro premios Laurence Olivier (Electra, Como gustéis, La buena persona de Sichaun y Machinal), cuatro premios de la Crítica de Londres (Electra, La buena persona de Sichuan y Hedda Gabler) y dos premios London Evening Standard (Machinal y Medea). En 2001 fue nombrada Comandante de la Orden del Imperio Británico y ha recibido títulos honorarios de la Universidad de Irlanda y Trinity College, donde también fue nombrada profesora honoraria de drama.
Otras obras de teatro en su haber son: Philistines, Las amistades peligrosas, Mefisto, Mucho ruido y pocas nueces, El mercader de Venecia, Hyde Park, La fierecilla domada y New Inn - todas de la Royal Shakespeare Company -, y The Powerbook, The Prime of Miss Jean Brodie, The Waste Land, Trabajos de amor perdidos, The Rivals y Bloody Poetry. Ha dirigido dos producciones: The Widower’s Houses y la producción del Abbey Theatre de Dublín de Hamlet.

Mia Kirshner (Elizabeth Short)
Actualmente encarna a “Jenny” en la popular serie de Showtime The L Word. Empezó su carrera de actriz a los 17 años interpretando a una mujer clarividente y dominadora en La verdadera naturaleza del amor. Este trabajo le reportó una candidatura al Genie a la mejor actriz de reparto.
En 1994 coprotagonizó Exótica (Atom Egoyan) junto a Victor Garber, Bruce Greenwod y Sarah Polley. A continuación colaboró con Kevin Bacon y Christian Slater en el drama Homicidio en primer grado. Asimismo, intervino en la producción independiente Party Monster, con Macaulay Culkin and Chloe Sevigny.
Es una cara conocida para los teleespectadores gracias a la popular serie 24, donde encarna a la posible asesina del presidente.
Nació en Toronto (Canadá) y estudió Literatura Inglesa y Rusa en la prestigiosa Universidad McGill. Actualmente vive en Los Angeles.
ACERCA DE LOS CREADORES
Brian De Palma (Director)ha demostrado su gran talento en varios géneros cinematográficos, desde thrillers como Hermanas, Obsesión, Vestida para matar, Doble cuerpo y Ojos de serpiente hasta producciones de acción supertaquilleras como Misión imposible, dramas policíacos como El precio del poder, Los intocables de Elliot Ness y Atrapado por su pasado, y películas tan únicas como Carrie y El fantasma del paraíso. Es un director sin límites que ha abarcado además el cine bélico, la comedia y la ciencia-ficción.
Nació en Newark (Nueva Jersey) el 11 de septiembre de 1940 y se crió en Filadelfia, donde su padre ejercía como cirujano ortopédico. Se interesó por la física desde una edad temprana y empezó la carrera en el Columbia College. Sin embargo, pronto cambió de rumbo y optó por la carrera de teatro y cine. En 1960 rodó su primer mediometraje – Icarus – seguido por 6601224, The Story of an IBM Card y Wotan’s Wake, que obtuvo varios galardones.
Emprendió su primer largometraje, The Wedding Party, mientras todavía estudiaba en el Sarah Lawrence College. Esta comedia marcó el debut cinematográfico de Robert De Niro y Jill Clayburgh. Tras esta primera película De Palma rodó varios documentales y cortometrajes, incluyendo The Responsive Eye, y presentó una exposición de Op Art en el Mueso de Arte Moderno de Nueva York.
En 1967 filmó su segundo largometraje, Murder à la Mod, un sofisticado thriller lleno de referencias a Hitchcock. El sentimiento antigubernamental de los años sesenta le llevó a rodar las comedias satíricas Saludos (Oso de Plata en el Festival de Berlín) y Hola, mamá, que le garantizaron un lugar destacado entre la nueva generación de cineastas americanos.
Los grandes estudios de Hollywood ya empezaron a fijarse en De Palma pero fue la modesta producción independiente Hermanas la que le brindó su primer gran éxito. Rompiendo con el estilo semi improvisado de sus películas anteriores, dejó claro que sus guiones, su construcción de historias y su sentido del ritmo eran dignos de los mejores directores de Hollywood.
Dos años después del éxito de Hermanas, rodó el thriller musical El fantasma del paraíso, que se alzó con el Gran Premio en el Festival de Avoriaz de 1975. En 1976 dirigió Obsesión, un thriller romántico escrito con Paul Schrader y protagonizado por Cliff Robertson y Genevieve Bujold, seguido por Carrie, que triunfó en todo el mundo y cosechó para Sissy Spacek y Piper Laurie sendas nominaciones al Oscar. El filme, que también contó con Nancy Allen, John Travolta y Amy Irving, sigue siendo una de las adaptaciones más brillantes de una novela de Stephen King. Su famosa última escena ha sido ampliamente imitada a lo largo de los años.
En 1977 dirigió a Kirk Douglas, John Cassavetes y Amy Irving en La furia, una película de espías que combina el ocultismo con la ficción política. El año siguiente, con la ayuda de sus ex compañeros del Sarah Lawrence College, filmó Una familia de locos, una comedia semiautobiográfica protagonizada por Kirk Douglas y Nancy Allen. En 1980 volvió al suspense con Vestida para matar, protagonizado por Michael Caine, Nancy Allen y Angie Dickinson, y después escribió y dirigió Impacto, que explora dos de los temas más importantes de su cine: el voyeurismo y la política.
En 1982 se encargó de la violenta y barroca El precio del poder, con guión de Oliver Stone, protagonizada por Al Pacino y Michelle Pfeiffer. Dos años después lanzó al estrellato a Melanie Griffith con Doble cuerpo. Dejando atrás el género cinematográfico que le había hecho famoso, rodó a continuación Los intocables de Eliot Ness, una saga espectacular ambientada en los años de la Ley Seca, que le valió a su protagonista – Sean Connery – el Oscar y lanzó las carreras de Kevin Costner y Andy García. En 1989 dirigió a Michael J. Fox y Sean Penn en la película bélica Corazones de hierro mientras que en 1990 adaptó la novela satírica de Tom Wolfe La hoguera de las vanidades, que fue protagonizada por Tom Hanks, Melanie Griffith y Bruce Willis.
En 1992 volvió al thriller con En nombre de Caín – protagonizado por John Lithgow y Lolita Davidovich – además de dirigir a Al Pacino en Atrapado por su pasado. En 1996 reunió a Tom Cruise, Jon Voight, Emmanuelle Beart y Jean Reno en Misión imposible, un homenaje a la popular serie de televisión. Este enorme éxito internacional fue seguido por Ojos de serpiente, con Nicolas Cage y Gary Sinise y por su primera película de ciencia-ficción, Misión a Marte, protagonizada por Gary Sinise, Tim Robbins, Don Cheadle y Connie Nielsen.
Antes de La dalia negra dirigió el thriller Femme fatale, protagonizado por Rebecce Romijn y Antonio Banderas.
Josh Friedman (Guión) es también el autor del guión de La guerra de los mundos, dirigido por Steven Spielberg en 2005. Actualmente el estudio 20th Century Fox desarrolla su guión titulado Orphan’s Dawn. Estudió en la Universidad de Brown y actualmente vive en Los Angeles con su mujer y su hijo.

James Ellroy (Autor de la novela) nació en Los Angeles en 1948. Su cuarteto de novelas sobre Los Angeles - “La dalia negra”, “L.A. Confidencial”, “Jazz Blanco” y “El gran desierto” - ha sido un gran éxito de ventas alrededor del mundo. En 1995 la revista Time calificó “América” como la novela del año mientras que “Mis rincones oscuros” fue considerado el mejor libro del año 1996. Vive en Los Angeles.
Art Linson (Productor)
En los treinta y un años desde que produjo su primer largometraje, se ha distinguido por su capacidad para desarrollar guiones que atraen a los mejores actores, resultando en algunas de las películas más admiradas y exitosas de las dos últimas décadas. Sus trabajos abarcan éxitos de taquilla y crítica como Los intocables de Elliot Ness (ganador del Oscar al mejor actor de reparto: Sean Connery), Heat (con Al Pacino y Robert De Niro), Aquel excitante curso (con Sean Penn), Un mundo aparte y Los fantasmas atacan al jefe y clásicos originales como Melvin and Howard (Oscar al mejor guión y a la mejor actriz de reparto: Mary Steenburgen), El club de la lucha (con Brad Pitt y Edward Norton), El desafío (con Anthony Hopkins), El último golpe (con Gene Hackman), Corazones de hierro y Vida de este chico (con Leonardo DiCaprio y Robert De Niro).
Es nativo de Chicago pero se crió en Hollywood. Se licenció en Derecho por la Universidad de California en 1967. En 1995 publicó su primer libro: “A Pound of Flesh: Perilous Tales of How to Produce Movies in Hollywood”.Su segundo libro, titulado “What Just Happened? Bitter Hollywood Tales From the Front Line”(2002), va a ser llevado al cine por la productora de Robert De Niro, Tribeca Films.
En 2004 produjo Héroes imaginarios, protagonizado por Sigourney Weaver y Jeff Daniels, y fue productor ejecutivo de Los amos de Dogtown, con Heath Ledger y Emile Hirsch.
Moshe Diamant (Productor) ha sido productor o productor ejecutivo de una larga lista de películas entre las cuales podemos citar Kansas, dos hombres dos caminos, con Matt Dillon; Luna llena en agua azul, protagonizada por Gene Hackman y Teri Garr; Juego de noche; Dos chalados y un fiambre, con Emilio Estevez y Charlie Sheen; Malas influencias (Curtis Hanson); Blanco humano (John Woo); Al límite del riesgo, con Jean-Claude Van Damme; Policía en el tiempo; Hombres de acero; Sudden Death: muerte súbita; The Quest: en busca de la ciudad perdida; El cuerpo; El mosquetero y Riesgo extremo, con Devon Sawa, Rufus Sewell y Bridgette Wilson-Sampras.
El año pasado estrenó Spartan, dirigida por David Mamet y protagonizada por Val Kilmer. Este año ha tenido en cartel A Sound of Thunder, con Edward Burns, Ben Kingsley y Catherine McCormack; Tristán + Isolda, con James Franco, y Hairy Tale, protagonizado por Matthew Modine y Roma Downey. Su estreno más reciente ha sido Héroes imaginarios, con Sigourney Weaver y Jeff Daniels. Acaba de rodar en Nueva Orleáns el drama policíaco Til Death.

Avi Lerner (Productor)nació en 1947 en Haifa (Israel) y estudió Economía en la Universidad de Tel Aviv. Tras un corto periodo en la banca, Lerner entró en la industria del cine en 1972 cuando abrió el primer cine “drive-in” de Israel. Este primer cine se convirtió rápidamente en una cadena de seis y a finales de los años setenta fijó su atención en el mercado del vídeo doméstico. Con igual rapidez llegó a dominar el mercado israelí de vídeo comprando los derechos de más de 7.000 títulos. En 1984 vendió su empresa de cine y video y entre 1980 y 1984 produjo seis películas. En 1984 se trasladó a Sudáfrica para producir la nueva versión de Las minas del rey Salomón, protagonizada por Richard Chamberlain y Sharon Stone. Entre 1984 y 1992 produjo más de 40 películas en Sudáfrica para su productora Nu Metro Production y vendió los derechos internacionales de las mismas.
En 1986 adquirió la cadena de cines Metro en Sudáfrica y la división de video de Thorn EMI. A lo largo de los cuatro años siguientes construyó el grupo Nu Metro Entertainment, que se convertiría en una de las empresas de entretenimiento más importantes y agresivas de África. Las cuatro divisiones de Nu Metro Entertainment abarcaban el vídeo, la exhibición, la distribución y la producción. La cadena de cines creció de 33 salas en 1986 a 160 en 1992.
Nu Metro Distribution se dedicaba a comprar derechos cinematográficos para el sur de África que después explotaba en su propia cadena de cines y mediante su división de vídeo. También vendía los derechos a la televisión de pago sudafricana y a la televisión gratuita.
En 1991 y 1992 – en parte debido a la inestabilidad política y en parte por el deseo de fundar una empresa de producción y distribución en Los Angeles – Nu Metro Ltd. fue vendida a CAN Gallo Ltd. Parte del dinero obtenido de la venta se utilizó para financiar las cinco primeras producciones del nuevo grupo y para establecer en Los Angeles Nu Image, la empresa fundada por Lerner junto con Danny Dimbort y Trevor Short.
Actualmente Lerner es uno de los productores independientes más respetados y prolíficos de la industria. Es miembro del consejo de directores de la Asociación de Productores Independientes y de la Asociación de Marketing del Cine Americano. Su empresa, Nu Image/Millenium Films, produce unos 15 títulos al año y, a lo largo de sus treinta años de carrera, Lerner ha producido más de 230 películas. Además de La dalia negra, sus proyectos más recientes incluyen Edison, 16 calles, Lonely Hearts, Wicker Man, Home of the Brave y King of California. Sus próximos proyectos son Rambo IV y Day of the Dead.
La carrera del galardonado productor Rudy Cohen comenzó en Israel, donde vivía cuando su controvertida película Beyond the Walls obtuvo el premio de la crítica internacional en el Festival de Venecia, inauguró el Festival de las Artes de los Juegos Olímpicos de Seúl, y compitió por el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Cuando llegó a Estados Unidos dirigió la serie de diez capítulos titulada Heritage: Civilization and the Jews, que ganó tres Emmy además de los prestigiosos galardones Peabody y Christopher.
A continuación, produjo La Isla de Bird Street, una historia ambientada en la Polonia de la Segunda Guerra Mundial que recibió dos Osos de Plata en el Festival de Berlín y tres Emmy. En los últimos años ha producido el thriller político El cuerpo (protagonizado por Antonio Banderas) y ha ejercido de productor ejecutivo de El Mosquetero, Riesgo extremo y MiedoPuntoCom. Asimismo ha sido productor de El despertar (dirigido por Michael Cooney y protagonizado por Ryan Phillippe, Sarah Polley y Stephen Rea) y productor ejecutivo de Héroes imaginarios, dirigido por Dan Harris y protagonizado por Sigourney Weaver, Emile Hirsh y Jeff Daniels.

James B. Harris (Productor ejecutivo)lleva más de cincuenta años trabajando en Hollywood. Comenzó su carrera de productor en 1956 con Atraco perfecto, seguido por Senderos de gloria (1957) y la obra maestra de Stanley Kubrick Lolita (1962). En 1997 produjo el thriller de Charles Bronson Teléfono.
Como guionista, director o productor, Harris ha intervenido en La bella durmiente (1973), Celda sin número (1982), Cop, con ley o sin ella (1988) y Punto de ebullición (1993), protagonizado por Wesley Snipes. Asimismo, fue director y productor de Estado de alarma (1965).
Henrik Huydts (Productor ejecutivo)actualmente trabaja como productor ejecutivo de la película de acción The Shooter, donde Wesley Snipes encarna a un agente de la CIA envuelto en un montaje para asesinar a un terrorista. Se estrenará en 2007.
Rolf Deyhle (Productor ejecutivo)ha intervenido como productor ejecutivo en La sombra (con Alec Baldwin), Exquisitas ternuras (con Malcolm McDowell), Gold Diggers: The Secret of Bear Mountain (con Christina Ricci) y Two Bits, con Al Pacino y Mary Elizabeth Mastroantonio.
En 1997 ganó – junto con David Korda, Kim Magnusson, Tivi Magnusson y Rudy Cohen – el Emmy por su trabajo en La isla de Bird Street.
Actualmente trabaja en la posproducción de The Shooter, donde Wesley Snipes encarna a un agente de la CIA envuelto en un montaje para asesinar a un terrorista. Se estrenará en 2007.
Samuel Hadida (Coproductor ejecutivo) es uno de los productores más exitosos de la industria cinematográfica actual. Basados en París, él y su hermano Victor han convertido Metropolitan FilmExport – la empresa fundada a principios de los ochenta por los hermanos y su padre, David – en la distribuidora de películas de lengua inglesa más importante de Francia.
Metropolitan ha distribuido cientos de exitosas películas en Francia, entre ellas la trilogía El señor de los anillos. Con el crecimiento de la empresa, Hadida ha llegado a ser un auténtico experto en la distribución y el marketing. Y le resultó fácil dar el salto a la producción.
Su primera producción fue Amor a quemarropa, escrita por Quentin Tarantino y dirigida por Tony Scott. Actualmente produce o coproduce varias películas al año a través de Davis Films, la productora de la que son dueños él y su hermano Victor. Abarca producciones francesas, europeas y americanas. Sus proyectos más recientes han sido Domino (con Keira Knightley y Mickey Rourke) y Silent Hill (con Radha Mitchell y Sean Bean).
Asimismo, ha producido Resident Evil y Resident Evil: El Apocalipsis(protagonizado por Milla Jovovich), El puente de San Luis Rey (con Robert De Niro)y el thriller de Fabian Bielinsky El Aura. Fue coproductor ejecutivo de Buenas noches y buena suerte, la película dirigida por George Clooney que fue candidata a varios Oscars.
Ha colaborado en varias ocasiones con el director Roger Avary, siendo productor de su primer largometraje -Killing Zoe- y después de Las reglas del juego y Silent Hill. También tiene una larga relación profesional con Christophe Gans. Produjo su primera película, Necronomicon, y después Crying Freeman: los paraísos perdidos y el gran éxito El pacto de los lobos, la película más taquillera de la historia en Francia, ganadora de 8 premios Saturno y nominada a cuatro Cesar.
Otras producciones de Hadida incluyen el thriller psicológico de David Cronenberg Spider (con Ralph Fiennes y Miranda Richardson); Sólo el más fuerte, un filme de artes marciales que presentó a Mark Dacascos y cuya banda sonora se hizo famosa con el anuncio de Mazda); Dancing at the Blue Iguana, de Michael Radford; Pinocho, la leyenda, dirigida por Steve Barron y protagonizada por Michael Landau; Sin salida, de Matthew Bright; y Nirvana de Gabriele Salvatore.
Sus próximos proyectos incluyen Resident Evil: Extinction, con Milla Jovovich; Onimusha, una adaptación de otro videojuego; y Solomon Kane, escrito y dirigido por Michael Bassett.

Victor Hadida (Coproductor ejecutivo)fue coproductor del thriller psicológico de David Cronenberg Spider, protagonizado por Ralph Fiennes y Miranda Richardson. Concursó en el Festival de Cannes. Asimismo, ha sido productor ejecutivo de la serie de películas tituladas Resident Evil además de Crying Freeman: los paraísos perdidos, dirigido por Christophe Gans; Domino, dirigido por Tony Scott; El puente de San Luis Rey, basado en la novela de Thornton Wilder, ganador del Premio Pulitzer; y Turn Left at the End of the World, de Avi Nesher. Fue coproductor ejecutivo de Buenas noches y buena suerte, la película dirigida por George Clooney que fue candidata a varios Oscars.
Danny Dimbort (Productor ejecutivo)nació y se crió en Tel Aviv, Israel. Entró en la industria cinematográfica en 1964 como ejecutivo de distribución de Golan Globus Films de Israel, donde se responsabilizó del marketing y explotación de los derechos cinematográficos de la empresa en el mercado israelí. En el plazo de dos años ya era Director General de la empresa, un cargó que ocupó durante 14 años.
En 1980 se trasladó a Los Angeles para incorporarse a Cannon Films – una de las productoras y distribuidoras más prolíficas y llamativas de la época del vídeo doméstico - como director de ventas internacionales. En Cannon llegó a ser vicepresidente ejecutivo y consolidó su reputación como uno de los vendedores internacionales más exitosos de la industria.
Con la fusión de Cannon y Pathe en 1988 Dimbort se convirtió en director de ventas internacionales de la empresa ampliada y cuando Cannon/Pathe adquirió MGM en 1990 fue nombrado presidente de distribución internacional, cargo que ocupó hasta 1992 cuando abandonó MGM para fundar, junto con Avi Lerner, Nu Image Inc., una distribuidora internacional. Desde su creación Nu Image ha destacado como productora y distribuidora de películas de acción de alta calidad tanto para el mercado americano como para el mercado internacional.
Los títulos de la empresa incluyen películas muy exitosas de ciencia-ficción, desastres y películas de acción con estrellas como Jean-Claude Van Damme, Steven Seagal y Dolph Lundgren.
En 1996 Dimbort y Nu Image fundaron Millenium Films con el fin de satisfacer la creciente demanda de películas de acción de máxima calidad y alto presupuesto, mientras que Nu Image continuaba en el lucrativo mercado del vídeo doméstico. Las dos divisiones han producido más de 200 películas desde 1992, con producciones de calidad como 16 calles (Richard Donner), con Bruce Willis y Mos Def, y Wicker Man (Neil LaBute), con Nicolas Cage.
Nu Image y Millenium Films actualmente desarrollan, financian, producen y distribuyen entre 15 y 18 películas al año con presupuestos de entre 3 y 60 millones de dólares.

Boaz Davidson (Productor ejecutivo) es un prolífico cineasta que ha producido más de 75 largometrajes, ha escrito el guión de más de una treintena y ha dirigido más de 25.
Entre sus muchos créditos podemos citar Looking for Lola, Desenlace imprevisto, Solar Force, Salsa, Going Bananas, Dutch Treat y El último americano virgen. Nativo de Tel Aviv, empezó a colaborar con Nu Image/Millenium Films en 1995 y actualmente es director de producción y creación.
Trevor Short (Productor ejecutivo) nació en Harare (Zimbabwe), se licenció en Derecho por la Universidad de Rhodesia e hizo un MBA en la Universidad de Ciudad del Cabo. En 1980 entró en la banca mercantil de la mano del Standard Chartered Bank en Zimbabwe, donde llegó a ser director de financiación corporativa responsable de fusiones, adquisiciones y salidas a bolsa. En 1984 se mudó a Sudáfrica para incorporarse al Hill Samuel Merchant Bank en Johannesburgo.
Allí desarrolló un programa para la inversión en cine basado en impuestos que consiguió atraer más de $200 millones de inversores sudafricanos paras la producción de largometrajes internacionales en Sudáfrica.
En 1986 empezó a trabajar como director de financiación corporativa en el Investec Merchant Bank. Fue responsable de 8 ofertas públicas iniciales en la Bolsa de Johannesburgo además de numerosas fusiones y adquisiciones. Asimismo, continuó con la financiación privada de películas, la mayoría de las cuales fueron producidas por Nu Metro Productions de Avi Lerner. También asesoró al gobierno sudafricano acerca de la inversión en cine y la legislación impositiva.
En 1989 abandonó el sector de la banca y se unió a Avi Lerner como accionista y ejecutivo del grupo Nu Metro Entertainment, ubicado en Johannesburgo. Se encargó de concertar la financiación de las producciones del grupo y se implicó directamente en la planificación, diseño, financiación y construcción de la creciente cadena de cines del grupo. En 1991, Lerner y Short negociaron la venta de Nu Metro a CNA Gallo.
Desde 1991, Short es uno de los tres directores y director financiero del grupo Nu Image. En 1995 se trasladó a Los Angeles, donde se encarga principalmente de las operaciones legales, financieras y administrativas de Nu Image, incluyendo el uso de subvenciones y desgravaciones fiscales en muchos países del mundo, y de las relaciones de Nu Image con bancos americanos e internacionales.
Andreas Thiesmeyer (Productor ejecutivo)empezó su carrera como jefe de distribución, artista y repertorio de la discográfica Deutsche Grammophon / Polydor (Polygram).
De 1981 a 2001 formó parte de Bavaria Film donde ejerció de director general de la filial Bavaria Entertainment y fue productor de telefilmes y series. Allí desarrolló y produjo para la televisión alemana una larga lista de exitosos programas musicales además de comedias de situación, concursos y programas de variedades.
En 2001, junto con Manfred Speidel, Josef Lautenschlager y Gerd Koechlin, fundó Equity Pictures AG.
La productora se ha asociado con Nu Image y Millenium Films en varios proyectos, entre ellos La dalia negra, The Wicker Man, 16 Blocks, Lonely Hearts, Rambo IV y Brilliant.
El productor ejecutivo Josef Lautenschlager tiene muchos años de experiencia en el manejo de fondos y en la gestión financiera.
A mediados de los ochenta empezó a trabajar como consultor de varios fondos de medios de comunicación, inmobiliarios y construcción de barcos y desde entonces ha colaborado con algunas de las empresas más destacadas en el sector de inversiones.
En 2001 se incorporó a Equity Pictures como Director Financiero. Gracias a sus amplios conocimientos en la gestión de fondos, Lautenschlager ha jugado un papel clave en el desarrollo y el crecimiento constante del fondo de inversiones de la empresa.

John Thompson (Productor ejecutivo) se crió en Roma y trabajó en el cine italiano en los años ochenta y noventa en películas tan destacadas como Otello de Franco Zeffirelli (dos candidaturas al Oscar, premio de la Crítica Americana); Salome de Claude D’anna (concurso de Cannes); Camorra: contacto en Nápoles de Lina Wertmuller (cuatro premios Donatello, concurso oficial en el Festival de Berlín); Berlín interior (Premio Donatello, selección oficial de Berlín); El placer de los extraños de Paul Schrader (selección oficial de Cannes); Haunted Summer de Ivan Passer (selección oficial de Venecia); El año de las lluvias torrenciales de Jerzy Skolimowski (selección oficial de Cannes) y Están todos bien de Giuseppe Tornatore (selección oficial de Cannes).
En 1998 Thompson regresó a Los Angeles para dirigir el departamento de producción de Millenium Films. Allí se ha encargado de El americano perfecto de Paul Chart (selección oficial de Cannes); Shadrach de Susana Styron (selección oficial de Venecia); Some Girls de Rory Kelly (premio al mejor director en el Festival de Cine Independiente de Los Angeles); Guinevere de Audrey Wells; The Big Brass Ring de George Hickenlooper; Prozac Nation, Nobody’s Baby, Replicant, Todo lo que quiero, Invicto y otras muchas producciones exitosas.
Sus proyectos recientes incluyen 16 calles (Richard Donner), protagonizado por Bruce Willis y Mos Def; 88 Minutes (Jon Avnet), con Al Pacino; y Wicker Man, una nueva versión de El hombre de mimbre de los años setenta escrita y dirigida por Neil LaBute y protagonizada por Nicolas Cage.
Actualmente trabaja con Sylvester Stallone en Rambo IV, que se rodará en Tailandia.
Vilmos Zsigmond, ASC (Director de fotografía)nació y se crió en Szeged, Hungría. Era adolescente cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial y los comunistas, apoyados por la Unión Soviética, tomaron el control del país y cortaron todas las conexiones con Occidente. Zsigmond fue denegado la oportunidad de estudiar la carrera de ingeniería porque sus padres eran burgueses. En su lugar, le obligaron a trabajar en una fábrica de cuerda en Szeged.
Inspirado por el libro de Eugene Dulovits, Zsigmond se convirtió en fotógrafo autodidacto. Estos conocimientos le permitieron estudiar cinematografía en la universidad estatal. Un año después de graduarse, en octubre de 1956, estaba trabajando como cámara en un largometraje cuando la población se sublevó contra el régimen comunista. Zsigmond y Laszlo Kovács – estudiante en la escuela de cine – documentaron la revolución en 35mm. Cuando el ejército ruso aplastó la revolución Zsigmond y Kovács cruzaron la frontera y entraron en Austria con su película para que “el mundo supiera la verdad”.
El año siguiente los dos jóvenes pidieron asilo político en Estados Unidos y buscaron realizar sus sueños en Hollywood. Fue un viaje largo y a menudo descorazonador. Zsigmond trabajó en laboratorios de fotografía, entre otras cosas, mientras aprendía inglés. Empezó a rodar en 16mm para estudiantes de la Universidad de California y gracias a este trabajo empezó a filmar películas industriales y documentales a $2,50 la hora.
Su carrera dio un paso adelante al ser contratado por la productora Film Fair como director de fotografía de plantilla, responsable de publicidad. A finales de los años sesenta intervino en una serie de películas de muy bajo presupuesto con títulos como The Incredibly Strange Creatures Who Stopped Living and Became Mixed Up Zombies y The Nasty Rabbit. En 1971 filmó Hombre sin fronteras para un nuevo director llamado Peter Fonda y en el mismo año colaboró con Robert Altman en Los vividores. El año siguiente John Boorman le contrató para rodar Defensa, un proyecto seguido por Permiso para amar hasta medianoche, Un largo adiós y Loca evasión.
Veinte años después de llegar a Estados Unidos, Zsigmond ganó el Oscar por su trabajo en Encuentros en la tercera fase. Posteriormente fue candidato al premio de la Academia por El cazador y Cuando el río crece. Obtuvo el Emmy por Stalin, una miniserie rodada en Moscú y Hungría. Su incomparable lista de trabajos también cuenta con clásicos como La rosa, El último vals, Las brujas de Eastwick, Acosada, Los demonios de la noche y Las nieblas de Ávalon.
Recibió el Premio Camerimage a su carrera en 1997 y el Premio de la Asociación de Cinematógrafos a los Logros de una Carrera en 1999. Sus proyectos más recientes incluyen La casa de mi vida y Melinda y Melinda.

Dante Ferretti (Diseño de producción)
Pocos diseñadores de producción reciben grandes aplausos por su papel esencial en la creación de una película al conseguir transportar a los espectadores a otro tiempo o lugar. Sin embargo, la gran mayoría no posee el enorme talento visual de Dante Ferretti. Nativo de Macerata (Italia), ha trabajado con los directores más destacados, desde Pasolini y Fellini a Martin Scorsese.
Empezó como decorador en la película de 1968 Hoy, mañana, pasado mañana y pasó a la dirección artística con Medea, el drama de 1970 de Pier Paolo Pasolini. Fue el inicio de una larga colaboración que continuó en El Decameron (1970), Los cuentos de Canterbury (1971), Las mil y una noches (1974) y el desgarrador Saló o los 120 días de Sodoma (1975).
Estas películas establecieron su reputación y después Ferretti formó equipo con el legendario Federico Fellini en Ensayo de orquesta (1979), La ciudad de las mujeres (1980), Y la nave va (1983), Ginger y Fred (1986) y La voz de la luna (1989). Su colaboración con Fellini no sólo aumentó la demanda de sus servicios en Europa sino que le llevó a conocer al hombre que le llevaría a Estados Unidos: Martin Scorsese. Gran admirador de Fellini, Scorsese conoció a Ferretti cuando visitó el plató de La ciudad de las mujeres.
Siguió trabajando en Europa en producciones tan notables como El nombre de la rosa (1986) y Las aventuras del barón Munchausen, dando a conocer su visión extravagante a audiencias alrededor del mundo. Tras colaborar en 1990 con Franco Zeffirelli en su producción de Hamlet, Ferretti o Scorsese finalmente unieron fuerzas en 1993 para filmar La edad de la inocencia. Desde entonces han trabajado juntos en Casino (1995), Kundun (1997), Al límite (1999) y Gangs of New York (2002).
También ha intervenido en producciones notables como Entrevista con el vampiro (1994) y Titus (1999). Ha sido candidato al Oscar en nada menos que seis ocasiones y la calidad de su trabajo habla por sí misma. Después de trabajar con Anthony Minghella en Cold Mountain (2003), Ferretti repitió con Scorsese en la película biográfica El aviador.
Bill Pankow, ACE (Montador) ha disfrutado de una larga colaboración con el director Brian De Palma. Nativo de Nueva York, estudió en la Escuela de Cine de la universidad de la ciudad y trabajó por primera vez con De Palma como ayudante de montaje en Vestida para matar (1980) y después en su película de mafiosos El precio del poder (1983). Progresó a montador en el thriller Doble cuerpo y continuó su colaboración con el director en Los intocables de Elliot Ness (1987), Corazones de hierro (1989), La hoguera de las vanidades (1990), Atrapado por su pasado (1993), Ojos de serpiente (1998) y Femme fatale (2002), por la que obtuvo el premio de la Crítica de Seattle al mejor montaje.
Pankow también ha colaborado con directores tan destacados como Abel Ferrara (El Funeral y Un cuento de Navidad),Robert Benton (Bajo sospecha), y Paul Schrader (El placer de los extraños). Otros títulos en su haber son: The Tic Code, Desnudo en Nueva York, Asalto al tren del dinero, Once in the Life, Susurros en la oscuridad, The Guys, DoubleTeam, Al límite del riesgo, Paid in Full, Drumline, Mr3000 y Asalto al distrito 13.
En televisión ha trabajado en Tales from the Darkside, Tribeca, The Equalizer y la miniserie The Corner, por la que fue seleccionado para el premio de la Asociación Americana de Montadores. En 2003 colaboró con el director John Leguizamo en el telefilme Undefeated.
Mark Isham (Música)
Ha creado la banda sonora para numerosas películas ganadoras del Oscar y es considerado el maestro del sonido más innovador. No sólo es un destacado compositor de música para el cine sino que es también un pionero en la música electrónica y un gran trompetista. Sigue provocando con sus sonidos melódicos en el mundo del jazz y del rock. Su versatilidad y pasión por la música le han reportado algunos de los galardones musicales más importantes del mundo. Además de ganar el Grammy, el Emmy y el Clio, ha sido candidato al Oscar y al Globo de Oro y recientemente obtuvo el premio ASCAP Henry Mancini a los logros de su carrera.
Fascinado por las historias de misterio y suspense, estuvo encantado cuando le propusieron componer la banda sonora de una película de cine negro tan llena de asesinatos, caos, conspiraciones y romance como La dalia negra. Cuando Isham y Brian De Palma se reunieron para hablar de la banda sonora, el director le dijo que buscaba “trompetas tristes”. Y contestó el compositor: “Bueno Brian, resulta que soy un trompetista muy triste”. Se rieron y el resto es historia.
Siguiendo los pasos de grandes compositores para el cine negro como David Raskin (Laura) y Bernard Herman (El hombre que sabía demasiado), Isham ha compuesto una música que corta tan finamente como el cuchillo con el que asesinaron a La Dalia. Con una orquesta británica de 100 músicos grabó la conmovedora banda sonora en el famoso estudio de Abbey Road. Y es la trompeta de Isham que conduce a los espectadores en esta historia de la muerte de la actriz Elizabeth Short.
Empezó a componer para el cine en 1983. Con más de 80 películas en su haber dice que su primer encargo “cayó del cielo”. El director Carroll Ballard buscaba un sonido nuevo para la película que dirigía cuando escuchó un CD de Isham. Le contrató inmediatamente. La película en cuestión fue la producción de Disney Los lobos no lloran. Desde entonces ha compuesto para muchas galardonadas películas, entre ellas Crash, The Cooler, La casa de mi vida, El río de la vida, El milagro, Le llaman Bodhi, El misterio Von Bulow, Blade, Reglas de compromiso, Hombres de honor, Nell, Cielo de octubre, Volando libre y De ratones y hombres. Su trabajo le ha permitido colaborar con directores como Paul Haggis, Robert Redford, Jodie Foster, Wayne Kramer y Gavin O’Connor y con artistas como Marianne Faithful, Sage Francis, Wayne Shorter, Sting y Will.i.am.
Este año podremos escuchar sus composiciones en Invincible, Bobby y Freedom Writers.
Con ambos padres músicos, Mark empezó pronto con clases de piano y violín. Sin embargo, fue el sonido evocador de la trompeta que más le atraía. Y por ese sonido es conocido hoy. A los 15 años ya tocaba en clubes de San Francisco en las orquestas de Oakland y San Francisco. También empezó a extenderse su fama como programador de sintetizador y se estableció como el “gurú electrónico” de la época.
Ha continuado colaborando con iconos del jazz como Horace Silver, Chick Corea, Herbie Hancock y Bobbi McFerrin y ha sido artista invitada de músicos de rock como los Rolling Stones, Joni Mitchell, Van Morrison and Bruce Springsteen. Con su propio grupo ha grabado 7 discos que le han reportado el premio Grammy y el aplauso de la crítica.
Vive en el sur de California con su mujer y sus cuatro hijos. Actualmente trabaja en la banda sonora de varias películas y compone un nuevo álbum en solitario.

Jenny Beavan (Vestuario) nació en Londres donde asistió a un elegante colegio de señoritas, que detestaba profundamente. Sin embargo, gracias a la profesora de Lengua, se enamoró de Shakespeare y del teatro en general y decidió hacer novillos para ayudar en las muchas pequeñas compañías de teatro que había en la capital británica en los años sesenta. Esta experiencia confirmó su deseo de trabajar en el teatro.
Estudió diseño teatral en la Central School of Art and Design, de nuevo con un inspirador jefe de departamento – Ralph Koltai – que le animó a concentrarse en el trabajo real en lugar de sólo conseguir un título. Y durante la carrera trabajó con muchos amigos de Ralph en el teatro.
Durante los años setenta creó diseños para una enorme variedad de producciones de ballet, ópera y teatro por toda Europa, desde Covent Garden hasta el teatro más pequeño de provincias. En 1976 empezó a trabajar en Merchant Ivory Films, primero como ayudante y después como diseñadora de vestuario. Gracias a los ánimos de James Ivory e Ismail Merchant, además de John Bright de la tienda de atrezzo londinense Cosprop, Jenny se dio cuenta de que su futuro se encontraba en el vestuario.
Se asoció con John Bright y trabajaron juntos en 12 películas, además de continuar con sus carreras individuales. De esta época se incluyen algunas de sus películas favoritas: Una habitación con vistas (por la que ganaron el Oscar al mejor vestuario) y Lo que queda del día, ambas de Merchant Ivory. Ha sido candidata a numerosos galardones, llevándose el BAFTA por Gosford Park y el Emmy por Emma.
Ha tenido la suerte de trabajar con algunos de los directores más importantes del cine reciente: James Ivory, Franco Zeffirelli, Robert Altman, Oliver Stone y Lasse Hallstrom en Regreso a Howards End, Té con Mussolini, Gosford Park, Alejandro Magno y Casanova.
Tiene una hija, Caitlin, de 19 años. Viven en Londres con su perro Muffin.



